viernes, 8 de mayo de 2015

Cuento "El Fichero Caído"


                                                    El fichero Caído

 Hace  un tiempo largo existía una óptica en pleno Microcentro en buenos aires Capital , rodeada de algunos comercios,  todos se conocían y se ayudaban entre si, eran otras épocas.

 Dicha óptica era grande y tenía un mobiliario importante,  mostradores vitrinas muchos  anteojos .  En un cuarto que era como una oficina había  un gran “FICHERO” que alojaba  de la” A” a la “Z”  la historia de todos los clientes que habían pasado por la óptica, escrita en unas fichas.   En esa época ni existían  las computadoras

Yo era una niña y vivía con mis padres y  una hermana ( por ahora no hablare de ella, lo dejo para otro momento, como dicen el plato fuerte se deja para el final jajajaja!!!!!),  en la parte trasera de la óptica, ahí teníamos la vivienda.

Cuando el negocio cerraba, para mí eso era un parque de diversiones, la pasaba relindo imaginando jugando y jugando,  inventando historias y repitiendo lo que uno veía de su papá,  que era el óptico que  atendía la misma,  ¡ah!!! qué tiempos!!!.

En ese cuarto donde estaba mi amigo el Fichero había también aparatos que median la visión, cajas,  estanterías etc. etc. y yo jugaba mucho ahí y siempre me intrigaba y llamaba mi atención el Fichero.

Era de color verde oliva, bien oliva parecía una aceituna gigante y tenia cajones que iban de a dos por fila,  no recuerdo bien la cantidad, serian 10 cajones por fila,

Los cajones  tenían rueditas que estaban sobre unos  rieles, parecía como trencito, y uno jodía con esos cajones de acá para allá.  abrir y cerrar  abrir y cerrar hasta que al cráneo se le prendió la lucecita, esa luz inquieta que a veces nos lleva al éxito y otras tantas al fracaso, bueno  ahí es donde llegueeeeee.!!!

Como decía,  se me ocurrió querer hacer con los cajones sin sacarlos una escalera, así  que abrí el primero,  luego el segundo y cuando estaba por llegar al final el inmensooooo  Fichero empezó a tomar vida propia y se me cayó casi encima, por suerte o la mano de algún Ángel  se detuvo contra un mueble y quedo un hueco donde quede yo,  que como buena ardilla pude salir sin dificultad.

La escena era terrible toodaaaaasss las fichas cayeron como cascada al suelo, se vació todo y se mezclaron todas las fichas. Mi  papá cuando entro y vio el desastre casi le da un infarto,  primero porque no sabía  como estaba yo y segundo el laburo que se le venía, ordenar todas esas fichas.

Como era propio en esos tiempos me ligue una buena patada en el cul….. y penitencia.

Así fue que pasado este episodio,  cada vez que veo un  Fichero me produce escalofríos,   ah!!! una cosita,  jamás pudo terminar de ordenar las fichas.
 
                                                                                                                                   Medusa

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